Según datos aportados por el Programa de Conservación ex-situ del Urogallo Cantábrico para llevar un manejo genético aceptable de la población cautiva, se considera que a medio plazo el stock cautivo recomendable debe estar formado por un número mínimo aproximado de 12-15 individuos no emparentados directamente, lo que representaría un alto porcentaje de la variabilidad genética de la población. Para evitar la pérdida de variabilidad genética tras varias generaciones, se retendrán varios individuos de la descendencia de cada ejemplar fundador, que se incorporarán al stock cautivo (programa de cría). Los descendientes no incorporados como reproductores al stock del programa de cría se utilizarán para el proyecto de reintroducción.
En base a la falta de datos sobre la evolución demográfica de la subespecie y de su variabilidad genética y atendiendo a experiencias previas de reintroducción con otras subespecies en Europa. En nuestro plan de recuperación de la especie de Urogallo cantábrico en la zona centro de la Cordillera Cantábrica se liberarán, siempre que sea posible, en torno a unos 20 ejemplares del centro de cría cada año con el fin de alcanzar una población mínima en libertad de 30-40 urogallos que sea autosostenible y con capacidad de autogestión tras un período de 10 años.
Los individuos seleccionados para la reintroducción serán juveniles de 1 a 2 años que hayan alcanzado la madurez sexual, manteniendo la proporcionalidad del género (hembras y machos). No se descarta la posibilidad de liberar individuos adultos que presenten mayores capacidades de adaptación y reproducción. En el caso de los machos, se llevará a cabo siempre y cuando no interfieran con otros ejemplares presentes en la zona de cantaderos ya ocupados por los posibles problemas de territorialidad.
También, se plantea como alternativa en vía de experimentación la colocación de huevos directamente en la zona de suelta con acompañamiento de una madre nodriza.